Entre el desconcierto y la certeza del día después

En la imagen, el presidente de Argentina, Alberto Fernández. EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
(Juan Ignacio Roncoroni/)Por otros desaciertos, paga Alberto Fernández por un error que no cometió. La larga agonía del “Quedate en casa” evitó y evita muertes. El Presidente, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof lo saben. Cada uno lo vive, lo dice y lo actúa con sus formas. Pero hay otras vidas que deben cuidarse, debe haber planes para ellas. Y todo indica, como desarrollaré luego, que a la brevedad serán dados a conocer. La General Paz es barrera a veces deseada de lo que el interior no tiene y quiere. Otras, señala el límite, como en este caso, de contagios. Lo que nunca debe hacer la General Paz es interceptar, amurallar, encriptar al gobierno del Presidente. Si la “cabeza” política de Argentina es el AMBA, el interior es su cuerpo productivo. ¿Cómo es posible una Argentina pobre, con cosechas de 54 millones de toneladas? ¿Cómo aún el gobierno nacional no conformó la Mesa Productiva del centro norte y centro sur, con productores, empresarios, gremios y con delegaciones de Cancillería en el interior para llegar al mundo? Si se quiere ser federal, tal vez este sea un camino. Es verdad que la Argentina necesita más ingenieros. Ellos son quienes concretan las políticas que diseñan los gobiernos. Lo hizo Manuel Belgrano, cuando pensó en la patria exportadora y para ello en la necesidad de crear el puerto de Buenos Aires. Lo hizo Sarmiento cuando pensó que en la precordillera los arrieros que llevaban a vender hacienda a Chile, necesitaban guarecerse en la noche y les construyó refugios. Los hombres constructores de nuestra Argentina planificaron más allá del límite de sus vidas, dejando la estructura de un país pensado para ser vivible, con los elementos posibilitadores para su arraigo. Puertos, puentes, vías navegables, aéreas, viviendas, conexión. También llegó la industria pesada. La guerra impulsó la sustitución de importaciones. Y nuestros científicos abriendo caminos, abrazados también a la ingeniería para cuidar la vida. La Argentina tuvo y tiene su INVAP. Este modelo a seguir de la eficiente integración público-privado a imitar en otras áreas, tienen una única falencia: su geografía lo aleja del poder político. Su visualización permitiría contagios sanos y necesarios. Si Vicentin hoy es un problema, el INVAP y su replicación como modelo es una solución. Es cierto lo que plantea Jeffrey Sachs: los vastos recursos naturales se volvieron una maldición para Argentina. Es hora, entonces, de convertirlos en aliados estratégicos. La tecnología es el brazo ejecutor de la recuperación económica. Las economías regionales esperan su oportunidad. La repatriación de nuestros científicos impulsada en el gobierno de Cristina de Kirchner hoy debe tener su centralidad en los ingenieros, formados aquí, disfrutados en otras geografías. Con ellos, la Argentina debe conformar un sistema productivo innovador. La sociedad debe salir de dos miedos. El gobierno tiene una oportunidad enorme para ello, que es compensar el desconcierto que apareja el coronavirus con la certeza del día después. Proyectando el país que rescatará a cada argentino de su hundimiento. Y será con planes post pandemia productivos y de reconstrucción social. Claro que con grieta es imposible avanzar en un proyecto sustentable, tanto para el pago de los compromisos externos, como de producción, trabajo y desarrollo para así despegar de tanto retroceso. El consenso político por el Covid debe ser el camino para otros imprescindibles consensos argentinos.Información sobre temas candentes. a) Deuda externa. En cuanto a la negociación con los bonistas, el Presidente está convencido de acordar ya. Alrededor de este tema hay algunas advertencias sobre la necesidad de desechar, un operativo sobre una posible conversión de deuda en pesos a dólares, para que puedan “salir” grandes fondos extranjeros. b) Salario universal. A grandes rasgos hoy el sector informal comprende 9 millones de familias que reciben IFE 2, van por el 3. Más 600 mil planes sociales. Más 4 millones de chicos cuyas familias reciben la AUH. El ministro Arroyo está trabajando en reconvertir sobre esta base, con miras a instalar el Salario Universal. Me dijo: “Estamos trabajando para los cambios estructurales que nos permitan acordar a diez años. La mesa para estos acuerdos está integrada por las cámaras empresariales, los sindicatos, las organizaciones sociales, las iglesias y los partidos políticos con representación parlamentaria. Este plan contemplará etapas con gran racionalidad, donde entre otros aspectos la idea es urbanizar 200/300 barrios anualmente, con todo lo que ello implica”. El ministro es consciente de que la pandemia dejará un piso muy bajo desde donde arrancar, dado que la pobreza llegará a fin de año a guarismos cercanos al 60%. “Vengo conversando y soy optimista dado que todos estamos conscientes en que esto no se politice, sino se consensúe. Todos lo estamos entendiendo. Dado la magnitud del costo fiscal que implica y que trasciende a un gobierno, o estamos todos de acuerdo o no se concreta. Yo soy muy optimista. Creo que de la pandemia vamos a salir desde abajo, pero con mejores políticas públicas. Estoy convencido que tenemos esa chance”.Fuentes cercanas al presidente Fernández confirman que él mismo está preparando, en paralelo a lo recién detallado, planes quinquenales de producción y empleo. c) Vicentin. Las partes intervinientes han acordado salir en lo posible de lo mediático. El tema transita dos vías. La de tribunales y la que subyace en reuniones no públicas entre el gobierno de Santa Fe y los dueños de la empresa. Se busca una coadministración por un tiempo determinado donde el gobierno de Santa Fe es el encargado de transmitir confianza, palabra clave a subrayar, a quienes deben vender los granos con le certeza que le serán abonados. También se trabaja sobre posibles inversores/accionistas que estén dispuestos al salvataje. Una de las condiciones que recorre la mesa de negociación es ser parte para ello de la conducción de la empresa. Hoy por hoy la empresa está produciendo, ha pagado los sueldos. Durante esta semana y la que viene tiene el desafío del sueldo de junio y aguinaldo. A hoy la virtud es buscar con las herramientas jurídicas y productivas, un acuerdo dentro del proceso concursal. Si las reuniones avanzan, la solución política será exitosa. d) Impuesto extraordinario a las riquezas. Es un secreto a voces que el proyecto será enviado a Diputados cuando termine la fase restrictiva en el AMBA por la pandemia. A hoy, queda claro que su tratamiento no estará atado a una reforma tributaria integral como planteó el Presidente. En esta oportunidad habría interés en discutirlo y acompañarlo, en sectores de la oposición que a veces apoyan iniciativas del Gobierno, como los 11 diputados lavagnistas, en tanto y en cuanto un tercio de la recaudación se destine a las pymes. De crearse este nuevo impuesto, sostienen que debiese reducirse para el sector comprendido algún impuesto ya existente.

Fuente

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *