Diversidad, el signo de BAphoto

Lejos ya de las épocas en que primero el Palais de Glace y luego el Centro Cultural Recoleta eran suficientes para recibir a un público que no ha dejado de crecer, BAPhoto inauguró ayer en La Rural la edición de su décimo quinto aniversario. En estos quince años, la feria de fotografía fue convirtiéndose en una cita imperdible para los especialistas pero también para el público en general.La feria se realiza en el Pabellón 8 de La Rural, donde se ubicaban las antiguas caballerizas. Este entorno particular –lleno de luz y amplio pero con dimensiones manejables, no excesivas, recorribles– da lugar a las varias secciones del evento, con homenajes, premios, áreas dedicadas al fotolibro, charlas y conferencias, además de las muestras y áreas curadas específicamente.

Werner Schumacher. Centro Naval, Buenos Aires, ca. 1948. En Wunderkammer, proyecto de Hilario. Artes, Letras & oficios.

Entre ellas se destacan Wunderkammer, dedicada a la fotografía local antigua, especialmente la perteneciente al siglo XIX; curada por Francisco Medail –que es además director artístico de la feria– Fine Art Music Show, exhibe una selección de fotos del archivo de editorial Atlántida que dan cuenta de la relación entre la música y la fotografía con retratos del Club del Clan, Palito Ortega, Sandro, Raúl Lavié, Violeta Rivas, Jolly Land y la “Nueva ola”; Fuera de Foco OMINT, a cargo del curador Alfredo Aracil,es quizá el área más experimental de la feria, y Links Project IRSA –hace foco en el cruce generacional de fotógrafos radicados en la Argentina, curado por Mercedes Claus y Valeria González–, entre otros varios proyectos destacados.“Desde hace algunos años, decidimos poner el énfasis en un contenido muy cuidado de la feria, antes que en cualquier otra cosa”, explica a revista Ñ el director del evento, Diego Costa Peuser. “Por ejemplo, el proyecto de Vivian Galbán, una especie de performance en la que el público podrá sacarse fotografías analógicas y revelarlas allí mismo junto a la artista, nos parece especialmente interesante no solo por su originalidad sino también por su carácter educativo”, destaca el director.

Bandi Binder. Sin título, 1969. Solarización con viraje al azul y al sepia sobre papel Luminos. Pieza única. 26,5 x 34 cm. En el stand de la Galería Quimera.

La Sección Principal de la feria este año comprende 29 galerías de la Argentina y de países como Francia, Venezuela, Perú, Uruguay y Chile, la mayoría de ellas especializada en fotografía.Out of box es un área especial que presenta la feria este año: está dedicada a producciones creadas con materiales fotosensibles pero realizadas sin utilizar cámaras fotográficas. El peruano Roberto Huarcaya (Lima, 1959) expone aquí un trabajo de carácter monumental, originado a partir de imágenes e impresiones de danzantes provenientes de las culturas andinas. “Padres danzantes de Tijeras” –tal el título de su proyecto– fue realizado a través de fotogramas emulsionados y telas precolombinas de más de 1.000 años de antigüedad. Esto permite incorporar a técnicas relacionadas con la impresión de la luz, la textura de los antiguos textiles andinos.

“Sonata (César Frank)”, de Pedro Otero, el artista homenajeado este año.

Pedro Otero es el artista homenajeado este año en la feria. Medail –curador del proyecto– explica quién era este creador poco conocido para la mayoría: “Otero fue un fotógrafo nacido en Avellaneda en 1913 y fallecido en la misma localidad en 1981, que estableció una carrera inusual. Si bien fue popular entre sus pares en los años cincuenta e integró fotoclubes, obtuvo premios y fue amigo de artistas reconocidos, de allí en adelante también rechazó, por ejemplo, participar de la afamada “Carpeta de los Diez” (integrada por Annemarie Heinrich, Anatole Saderman y Juan Di Sandro, entre otros), aun cuando compartía salidas, discusiones y eventos con ellos”. Las obras de Otero que se exponen ahora en BAPhoto –dedicadas a la música– fueron realizadas entre 1953 y 1956 y tienen un carácter experimental: gracias a la superposición de negativos y el uso de una ampliadora casera construida a partir de latas de aceite, el fotógrafo creó trabajos que él mismo señalaba que tenían un cierto carácter surrealista.Pero así como Medail hace foco en un fotógrafo casi desconocido, dejado de lado por la historiografía local, el curador también insiste en el valor de rescate, de puesta en peso del patrimonio propio, por parte de BA Photo. “Por eso, el homenaje a Otero, por ejemplo. Y por eso también la realización del proyecto Exposición en tiempo real, de la artista argentina Vivian Galbán. “Este es, probablemente, uno de los proyectos más originales de BAPhoto este año”, explica Medail, coincidiendo con Costa Peuser. Se trata de una hibridización de procesos y dispositivos relacionados con lo fotográfico: la artista inventó una habitación-cámara oscura gigante, por la que el público puede entrar y salir. “No se trata de una cámara estenopeica porque tiene, en el agujero de la “habitación-cámara” que permite la entrada de luz, una lente”, comenta Galbán, que diseñó esta lente a través de una impresión 3D. También comenta que agregó, a su “aparato híbrido”, un fuelle de tela. “En realidad es algo así como una cámara a escala humana, con circulación de entrada y de salida”, detalla la artista. La imagen de cada uno de los visitantes que se retrate se imprime luego sobre un papel fotosensible (se llama positivo directo) que no necesita negativo. Pero el experimento presenta un desafío: quien sea retratado debe quedarse quieto (si no, sale fuera de foco); y debe ceder el control de la imagen (es una sola impresión, sin posibilidad de “retoque”). Todo lo contrario de los tiempos que corren, llenos de selfies multiplicadas y aplicaciones para modificarlas infinitamente. El proyecto de Galbán se trata de pruebas con una única fotografía, antes que de manipulaciones alrededor de la imagen.“Estamos contentos de que este tipo de obras integren la feria: se trata de una serie de objetivos a largo plazo que están comenzando a cumplirse”, explica Medail. “La mudanza de BA Photo del Centro Cultural Recoleta a La Rural; el crecimiento en tamaño y afluencia de público de la feria; y abrir el ángulo para poder ofrecer una mayor diversidad en los contenidos, son algunos otros objetivos que se van llevando a cabo”.La naturaleza en el objetivoCon curaduría de Valeria González y Valeria Claus, uno de los proyectos importantes en esta edición de BAPhoto es Links Project IRSA: dedicado a la relación con la naturaleza y entre los seres vivos, abarca las producciones de cerca de cincuenta artistas contemporáneos con obras muy diferentes entre sí, desde Sameer Makarius hasta Santiago Porter, Adrián Villar Rojas y Nicolás García Uriburu, entre muchísimos otros.El texto curatorial del proyecto promete un contenido inquietante para los visitantes de la muestra: “Imágenes de disolución y metamorfosis. Caen los bordes que pretendían mantener separada a la persona humana de todo lo desalmado –plantas, animales, el suelo donde se asienta, el aire y los microorganismos que respira, las cosas que inventa y usa, las vísceras y fluidos que habitan los cuerpos–. Caen también los bordes que distinguían al paisaje del retrato y a las figuras del fondo. Epidermis espinosas, rostros de arena y pedregullo, cabelleras medusas, seres atmosféricos y anfibios. Las figuras híbridas y surreales de A. Heinrich y G. Stern evidencian la sospecha de algunos modernos ante las convenciones de la soberbia antropocéntrica”

Casabindo, Jujuy. Una de las imágenes de Argentinos, el libro de Marcos Zimmermann que presenta Editorial Lariviere.

Escribir la fotografíaEn el auditorio de la feria se presentan diversos proyectos y libros: hoy, sábado 7, a las 16.30 tendrá lugar una charla sobre publicaciones de fotografía en Rosario, con la participación de María Crosseti, Cecilia Lenardón y Oscar Taborda. Mañana domingo a las 16, Editorial Lariviere peresenta el libro Argentinos, con fotografías y textos de Marcos Zimmermann. El fotógrafo recorrió, entre 2015 y 2018, todo el territorio del país, registrando un enorme universo de costumbres, comportamientos y realidades. “Mi intención fue construir aquí un fresco que se parezca a todos nosotros. Pero lo cierto es que cada vez que creo que este ensayo fotográfico está llegando a su fin, caigo en la cuenta de que estoy apenas al principio”, afirma el autor.

“Mala Memoria: Diario de un fotógrafo”, el libro de Daniel Merle.

También el domingo a las 20 en el Auditorio será la presentación del libro Mala Memoria. Diario de un fotógrafo, de Daniel Merle, a cargo del autor y de Andrés Di Tella y Josefina Licitra. El libro –que estará a la venta en el stand de Arte x Arte – Fundación Alfonso y Luz Castillo– propone un recorrido alternativo por la historia y el presente de la fotografía. Escritos a lo largo de los últimos 10 años, los textos componen un volumen de relatos breves en los que se entrelazan la vida, el oficio y el arte. Con sensibilidad y conocimiento, el autor aborda –en nueve capítulos– temas clave para pensar la fotografía: las nuevas tecnologías, la ética, la vocación, el documentalismo, el álbum familiar, la crítica, la memoria, las vanguardias y, también, el amor.BAPhotoLugar: La Rural, Pabellón 8. Fecha: 6, 7 y 8 de septiembre.Horario: 14 a 21. Entrada: general, $ 200; jubilados y estudiantes, $ 100.

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