Aborto: la correcta lectura del clima de época

En todos los países en los que se dio la discusión sobre el aborto aparecieron pasiones y discusiones acaloradas. No sorprende que haya pasado también en nuestro caso. Desde mi punto de vista, Aborto: una atinada lectura del clima de época​ en cuestiones de igualdad de género, justicia social y libertad. Estamos, ni más ni menos, siguiendo los pasos de los países desarrollados.Vale la pena resaltar que nuestra democracia funcionó. Las instituciones están para lo que vivimos estas semanas: canalizar y dirimir discusiones que no son de fácil resolución porque, precisamente, personas razonables pueden estar en desacuerdo. Tenemos que tomar este proceso y esta votación como un ejemplo de lo que somos capaces cuando intentamos discutir sobre argumentos y no con gritos y ataques.Mirá también De los 50 países que la ONU considera “desarrollados”, 41 permiten el abortoAlgunos dirán que los razonamientos exhibidos no siempre fueron de lo mejor. Sin embargo, lo importante es que un argumento es algo que se puede pulir, mejorar y discutir. En este sentido, todo argumento es mejor que una descalificación. En el proceso de la discusión en el Congreso se mezclaron los partidos, surgieron nuevas afinidades y alianzas. Hasta vimos discursos de Cambiemos aplaudidos por referentes del Frente por la Victoria. Por unas semanas la grieta de los últimos años (y hasta décadas) se rompió y se rearmó alrededor de la discusión por la despenalización del aborto. Son afinidades y alianzas coyunturales alrededor de este tema en particular. Y eso es muy sano. En parte, de eso se trata la política y la democracia. Ahí vemos que el problema de la grieta no es simplemente la falta de consenso. En una democracia siempre van a existir grietas, en especial alrededor de debates pendientes. El problema es que la grieta siempre tenga la misma linea divisoria, que sea siempre sobre los mismos temas y con la misma gente de un lado y del otro. Ahí no avanzamos y quedamos empantanados en discusiones viejas. Superar la grieta no es estar todos de acuerdo. Superar la grieta es empezar a discutir por cosas distintas con personas distintas.Mirá también El acierto de debatir y el error de forzar una maternidad sin deseo de procreaciónEsta muy claro que el presidente Mauricio Macri supo leer el clima de época. Por un lado, habilitó una discusión que nadie se había atrevido a habilitar. Pero también, y esto es igualmente importante, no presionó, no bajó linea, realmente permitió una libertad de conciencia de la que surgió un funcionamiento ejemplar del Congreso.Anoche, en el calor de los debates, leía a algunos que le criticaban justamente esto al Presidente. Faltaba liderazgo político, decían. Esa critica no entiende que parte del clima de época es precisamente dejar que cada uno piense, especialmente en cuestiones que tocan los valores íntimos de las personas, de manera independiente.A una nueva y celebrada horizontalidad de la sociedad corresponde, también, una nueva forma de entender la gestión del poder.* Ivan Petrella es Director de Argentina 2030 en Jefatura de Gabinete de la Nación

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