Analizan la variedad genética del banco argentino de donantes de médula ósea

En el Día Nacional del Donante de Médula Osea, el Incucai da a conocer un estudio sobre cómo es la composición genética del Registro Nacional de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH). Conocer la composición genética del banco es fundamental en lo que a donación de médula ósea se refiere, porque es lo que determinará el contar o no con un donante compatible. También es una herramienta para poder direccionar las campañas para conseguir donantes de los grupos faltantes.“Es importante estudiar a la población para poder ir ampliando la base de datos, no solo en cantidad de donantes sino en variedad”, explica a Clarín la doctora Belén Rodríguez Cardozo, directora del Registro Nacional de CPH del Incucai. “El objetivo es tener representantes étnicos suficientes que representen cómo es nuestro país”, añade.Del análisis que realizó el Incucai junto con la Universidad de Georgetown surgió que el banco argentino tiene componentes caucásicos y también se ve una gran afluencia de población negra. Todo esto tiene que ver con las corrientes migratorias características de nuestro país. Entre los grupos faltantes, se encuentran los genotipos de pueblos originarios. “Pero ahí nos encontramos con otras realidades sanitarias, como el chagas, que está muy presente en pueblos originarios y limita la posibilidad de ser donante”, explica Rodríguez Cardozo.Mirá también Evolución favorable del joven que recibió un trasplante hepático por fiebre amarillaEl banco argentino de donantes de médula ósea tiene 207 mil donantes inscriptos, que forman parte de los más de 30 millones de donantes de la Red Mundial Bone Marrow Donors Worldwide. Cada vez que un paciente necesita un trasplante, la búsqueda se realiza entre los donantes registrados en todo el mundo.El banco argentino todavía es joven, tiene 15 años y aún debe sumar más donantes. Desde 2003 a hoy, el Registro Nacional de CPH permitió que 919 pacientes que no tenían un donante compatible en su grupo familiar accedan a un trasplante de médula ósea con donante no emparentado. En este período, el registro argentino aportó 104 donantes, 74 para receptores argentinos y 30 para pacientes del extranjero.En 2017, se concretaron 994 trasplantes de médula ósea, de los cuales 635 fueron autólogos (del propio paciente), 254 fueron alogénicos con donante emparentado y 105 alogénicos con donante no emparentado. De los 105 pacientes que recibieron trasplante de una persona no emparentada, 20 fueron a partir de donantes argentinos. El resto de los donantes fueron extranjeros. En paralelo, otros 11 argentinos fueron donantes de pacientes extranjeros de seis países: España, Estados Unidos, Reino Unido, Noruega, Alemania, e Italia.Para los pacientes argentinos que reciben donación de médula ósea proveniente de donantes de otros países, no necesitan viajar al exterior. El sistema de salud argentino garantiza que puedan tratarse íntegramente en el país.Mirá también El Parlamento de Holanda convirtió a todos los ciudadanos en donantes de órganosEl trasplante de médula ósea está indicado para tratar a pacientes que padecen enfermedades hematológicas como leucemia, anemia aplásica, linfoma, mieloma, errores metabólicos o déficits inmunológicos. Sin embargo, de esos pacientes que tienen indicación de trasplante, sólo entre el 25 y 30% cuenta con donante compatible dentro de su grupo familiar. El resto debe recurrir a un donante no emparentado.“En Argentina todavía nos falta para llegar a la autosuficiencia, porque estamos creciendo. Pero si no encontramos donante en el registro argentino, buscamos entre 32 millones de personas. Tenemos muchos donantes de Brasil, por un tema de frontera, también de Estados Unidos, porque tiene alta cantidad de población latina. Trajimos de Alemania una vez y otra de China. Podemos encontrar donante en cualquier lugar del mundo”, añadió Rodríguez Cardozo.El 1° de abril se celebra el Día Mundial del Donante de Médula Osea. Por eso el Incucai durante todo el mes realizará colectas de médula ósea en distintos puntos del país para inscribirse como donantes. Estos puntos se sumarán a los 130 centros de donación permanentes, que reciben donantes todo el año. Nadina donó para un nene alemán de 8 años Nadina Mikati tiene 29 años y es donante de médula ósea desde hace cuatro, casi por casualidad. “Fui a donar sangre y mientras estaba esperando, había alguien del INCUCAI que se me aceró a preguntarme si quería dejar una muestra más. Me explicó un poco de qué se trataba y me pareció que estaba bueno, por lo que accedí”, recuerda esta joven estudiante y empleada que además está esperando su primer hijo.Nadina Mikati“Después de dejar la muestra no tuve más novedades hasta un año y medio después que me llamaron y me pidieron sacar otra muestra para confirmar la compatibilidad, porque había un posible receptor. Fui dos veces más a dejar muestras y a los dos años hicimos la punción”, relata. El receptor estaba en Alemania. Era un nene de 8 años que tenía leucemia.La donación de médula ósea requiere de un compromiso por parte del donante, ya que la punción se realiza con anestesia general. “Me hicieron todos los prequirúrgicos en el Hospital Alemán. Y el día de la punción me tuve que internar. Yo no sentí nada, es una punción en la parte baja de la espalda”, describe la joven. Luego de eso estuvo un día internada en observación y al día siguiente se fue de alta.En el momento de la donación, lo único que sabía Nadina era que el receptor era un nene de 8 años que tenía leucemia. Después de eso sólo podés ir preguntando la evolución, hasta el año (según la ley argentina) que es cuando Incucai se pueden liberar los datos. En Alemania, la liberación es a los dos años, que se cumplieron el 14 de diciembre último. Sabemos que él está bien, que salió todo bien y la médula prendió. “Ahora estoy viendo la posibilidad de contactarlo, me encantaría conocerlo”, se ilusiona Nadina.

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