Los demócratas claman la victoria en una ajustada elección en Pensilvania, un distrito clave para Donald Trump

Una diferencia mínima separaba al demócrata Conor Lamb y el republicano Rick Saccone el miércoles de madrugada en su importante elección especial en Pensilvania, donde una candidatura inesperadamente fuerte del novato Lamb puso a prueba la influencia de Donald Trump en un bastión republicano.Lamb reclamó la victoria ante seguidores entusiasmados pasada la medianoche, aunque aún quedaban por contar muchos votos por correo. La disputa ha llamado la atención de todo el país como un indicador para las elecciones de media legislatura en noviembre, en las que el Partido Republicano podría ver en peligro sus mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes.Con un 100 % de los precintos escrutados, Lamb sumaba 133.111 votos (49,8 %) y aventajaba por apenas 579 votos a su rival republicano, Rick Saccone, con 112.532 votos (49,6 %).A esta hora, todavía quedan por escrutar unos 1.400 votos por correo.Lamb, un veterano de los marines, dijo a sus seguidores que los votantes le habían dado instrucciones de “hacer su trabajo” en Washington. “Misión aceptada”, declaró.Poco antes, Saccone había dicho a sus seguidores que “no ha terminado aún, vamos a pelear todo el camino, todo el camino hasta el final, nunca nos rendiremos”.Al margen del resultado -y era posible que hubiera un recuento -el apoyo a Lamb en un distrito donde Trump ganó por 20 puntos porcentuales en las elecciones presidenciales sin duda causará ansiedad entre los republicanos en todo el país y renovará los ánimos de los demócratas.Lo que había en juego en la contienda era más político que práctico.Pensilvania es el corazón de lo que se conoce en los círculos políticos y los medios de comunicación como “Trump country” o “el país de Trump”.Trump, de hecho, se había implicado personalmente en la campaña de Saccone, así como también lo hicieron el vicepresidente, Mike Pence, y dos de los hijos del presidente, lo que engrandece aún más el descalabro republicano.Los demócratas, por su lado, salen envalentonados de Pensilvania con un resultado que se suma a la sonada victoria en las elecciones especiales al Senado de diciembre en Alabama.Estas victorias en territorio republicano les permiten soñar con recuperar el control de la Cámara Baja en las legislativas de noviembre, con lo que dificultarían mucho la gobernabilidad a Trump en los últimos dos años de su primer mandatoEl ganador tendrá que optar a la reelección en apenas ocho meses, y es probable que la circunscripción actual cambie el año que viene. Sin embargo, el presidente Trump y sus principales aliados han invertido una enorme cantidad de tiempo y recursos a mantener el escaño en manos republicanas.(Con información de AP y EFE)

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