Un halcón que conducía la CIA será el nuevo jefe de la diplomacia estadounidense

Era el despido más cantado desde hace tiempo, tanto que Rex Tillerson se había ganado ya meses atrás el apodo de “Rexit”, un juego de palabras entre su nombre y “exit” (en inglés, salida). Igualmente, la noticia no dejó de sacudir a Washington: el ministro fue despedido ayer por Donald Trump, via Twitter, para ser remplazado por el halcón ex jefe de la CIA y militante del ultraconservador Tea Party, Mike Pompeo.Trump y Tillerson, ex CEO de Exxon Mobile, tuvieron una relación tumultuosa por varios meses. Su salida, aunque previsible, terminó siendo fulminante y sin aviso previo al protagonista, que dijo que solo habló cor Trump horas después de que hubiera tuiteado su despido, que también incluyó un anuncio histórico: una mujer, Gina Haspel, ocupará por primera vez la jefatura de la CIA.“Mike Pompeo, director de la CIA, será nuestro nuevo secretario de Estado. ¡Hará un trabajo fantástico! ¡Gracias Rex Tillerson por su servicio! Gina Haspel se convertirá en la nueva directora de la CIA, la primera mujer elegida para ello. ¡Felicidades a todos!”, escribió Trump en un tuit temprano a la mañana.Mirá también Trump llega a la desafiante California para ver prototipos de muro con MéxicoFue un día caótico y de tensión en la Casa Blanca. Horas después del tuit, el subsecretario de Estado para Diplomacia Pública, Steven Goldstein, fue echado de ese puesto luego de señalar que Tillerson no había sido advertido de su despido.Mientras Tillerson seguía en silencio, Trump fue interceptado por los periodistas al partir rumbo a California y dijo que había remplazado a su canciller porque tenía desacuerdos en algunos temas. “Quiero agradecer a Rex Tillerson el servicio prestado. Le deseo lo mejor a él y a su familia”, expresó Trump.“Creo que Rex será más feliz ahora”. “Nos llevamos muy bien pero no estamos de acuerdo en determinadas cosas, por ejemplo, el acuerdo con Irán. Yo creo que es terrible y supongo que para él está bien”, continuó el presidente. “Rex y yo no pensábamos igual y con Mike (Pompeo) tenemos ideas muy similares”.Mirá también Las razones detrás de la salida de Rex Tillerson del Departamento de EstadoTrump y Tillerson no solo discrepaban sobre el acuerdo con Irán. Tenían diferencias sobre la crisis con Corea del Norte y se cruzaron con declaraciones sobre el tema. El ex canciller buscó resolver el conflicto en forma diplomática, mientras que el presidente insultaba a Kim Jong-un y amenazaba con una “lluvia de fuego y furia”. Es evidente que en esta nueva etapa, en la que pronto deberá reunirse con el líder norcoreano y negociar la desnuclearización, prefiere a un “halcón” como Pompeo.Hubo otras rispideces. Más o menos públicamente Tillerson se opuso a la salida de EE.UU. del acuerdo climático de Paris; el traslado de la embajada de EE.UU. desde Tel Aviv a Jerusalén; las medidas proteccionistas y últimamente subió el tono de su descontento con Vladimir Putin, al acusar a Moscú, en línea con Londres, de estar detrás del envenenamiento del ex espía y su hija.Mirá también La nueva directora de la CIA era jefa de una cárcel donde torturaban a los detenidosRecién a las 2 de la tarde Tillerson salió a leer un comunicado en el que resaltó que el presidente lo había llamado desde el Air Force One (manera sutil de confirmar que no lo había llamado antes de su tuit de despido) y que dejaría su puesto el 31 de marzo para lograr una “transición ordenada”.Tillerson refirió entre “sus logros más importantes” los esfuerzos por llevar a Corea del Norte a la mesa de negociaciones a través de una “campaña de máxima presión”. Destacó que “la fortaleza para EE.UU. comienza con su diplomacia” (Trump descree de las alianzas y su lema es America first).Dijo, además, que “queda mucho trabajo para dar respuesta al comportamiento y las acciones preocupantes” de Putin”, un dardo filoso para Trump, que se ha mostrado reacio a condenar al Kremlin por interferir en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos. Tillerson mencionó que su personal se dedicó a una serie de cuestiones, incluido el abordaje del acoso sexual, una situación por la que Trump ha sido acusado por varias mujeres.Christian Grose, profesor de ciencias políticas de la University of Southern California, que investigó la relación de ministros con presidentes, dijo a Clarín que “la historia muestra que los ministros pueden tomar posiciones distintas a las del presidente. Ex secretarios de Estado y otros miembros del gabinete han sido prominentes y algunas veces han tomado posiciones diferentes a las del presidente”.En este caso parece importante que las discrepancias hayan trascendido. “Demasiado desacuerdo público provocó que Tillerson fuera despedido”, señaló.Consultada Sheila Carapico, profesora de ciencias políticas de la University of Richmond, dijo a Clarín que varias veces Tillerson ha discrepado con Trump y ha tuiteado su posición sin consultar. “Este es un presidente que no puede tolerar ningún tipo de muestra de deslealtad”, señala.Con respecto a los nuevos nominados por Trump, la experta advierte: “Pompeo es un estridente halcón de guerra, particularmente con Irán, con poco respeto por los derechos humanos. Además, se sabe que la nueva jefa de la CIA, Gina Haspel, participó en el programa de tortura de la agencia.” Pompeo, aunque es empresario y abogado, reforzará la influencia militar en el gabinete, donde ya figuran tres generales: el asesor para la Seguridad Nacional, H.R. Mcmaster, el jefe del gabinete, John Kelly, y el jefe del Pentágono, Jim Mattis.

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