El abogado de Donald Trump pagó para callar a una actriz porno ligada al magnate

El caso de la estrella del cine porno que contó que en 2006 tuvo una noche sexo con Donald Trump está lejos de desvanecerse en el cúmulo de escándalos que sacuden a la Casa Blanca: el abogado personal del presidente estadounidense admitió por primera vez que pagó 130.000 dólares de su propio bolsillo y, aunque no lo confirmó, es probable que lo haya hecho para que ella no abriera la boca sobre esa relación.En una declaración publicada en The New York Times, el abogado Michael Cohen no precisó las razones del desembolso de dinero, pero el diario The Wall Street Journal ya había revelado hace más de un mes que Stephanie Clifford, de 38 años, conocida en la industria del cine pornográfico como Stormy Daniels, había recibido esa suma durante la campaña presidencial de 2016 para que no hablara sobre la relación que había mantenido con el magnate inmobiliario. Cuando ocurrieron esos encuentros, Trump era un ciudadano común y estaba casado con Melania, con quien había tenido un hijo cuatro meses antes.La actriz había dado su versión de la historia en una entrevista a la revista In Touch en 2011, pero recién fue publicada en enero pasado. Según The Wall Street Journal, ella confesó haber tenido en privado contactos sexuales con Trump en julio de 2006, durante un elegante torneo de golf disputado cerca de lago Tahoe, una zona turística entre California y Nevada. A fines de enero fue entrevistada por la cadena ABC pero desviaba constantemente las preguntas de su entrevistador y no quiso hablar del asunto, aparentemente obligada por un acuerdo de confidencialidad.Encuentro. La actriz Stephanie Clifford en una reciente fiesta del Super Bowl en Sapphire Las Vegas Gentlemens Club (AFP).Pero los detalles ya los había dado antes. Contó que Trump la había visto en el campo de golf y la había llevado a pasear en su carrito. Luego la invitó a cenar. Dijo que más tarde un guardaespaldas la recibió en la suite del magnate, que estaba tirado en el sofá, en pijamas, viendo la televisión. “Terminamos cenando en la habitación”, explicó la actriz. Luego tuvieron una noche de sexo, que ella calificó como “de manual”.El pago había sucedido luego de que en plena campaña saliera a la luz el testimonio de varias mujeres que denunciaban haber sido acosadas por Trump y un video en el cual se escuchaba decir al magnate que le gustaba agarrar a las mujeres de los genitales. Pese al escándalo, el empresario se convirtió en presidente.Cuando el pago a la actriz porno salió a la luz en enero, la Casa Blanca había desmentido categóricamente en un comunicado todo encuentro de carácter sexual entre Trump y la actriz. “Se trata de viejas informaciones recicladas, que han sido publicadas y desmentidas con vehemencia antes de la elección”, aseguró un responsable de la presidencia.Pagador. El abogado de Trump, Michael Cohen, en una imagen de archivo (AFP).El abogado admitió recién ahora el pago, pero dijo que fue hecho legalmente. “En una transacción privada en 2016, usé fondos personales para facilitar el pago de 130.000 dólares” a la mujer, dijo. “Ni la Organización Trump, ni la campaña de Trump participaron en la transacción con Clifford, ni nadie me rembolsó ese pago, ya sea directa o indirectamente”, señaló. El pago a Clifford “no fue una contribución a la campaña o un gasto de campaña por parte de nadie”, agregó el abogado en su declaración.El comunicado de Cohen, que evidentemente fue cuidado palabra por palabra, fue emitido porque una comisión electoral investigaba si había sido una contribución ilegal de campaña. Pero los expertos en Washington apuntaban ayer precisamente a lo que el mensaje omitía: si bien el abogado señaló que “ni la Organización Trump ni la campaña de Trump” habían participado, no dice nada sobre si el propio Trump sabía del tema. Incluso Cohen dice que había “facilitado” el desembolso, lo que deja abierta la posibilidad de que más personas hubieran participado de la operación.El tema va más allá de lo legal: ahora que el pago se blanqueó, Stormy Daniels se siente liberada de su pacto y quiere hablar. Según afirmó Gina Rodriguez, la representante de la actriz, el abogado violó el acuerdo de no divulgación al referirse al desembolso y ahora Stormy quiere hablar públicamente de la supuesta relación que tuvo con Trump.

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