Acoso seguido de muerte: el caso de Micaela Ortega, la primera condena a perpetua por grooming

El 23 de abril de 2016, en Bahía Blanca, Mónica Cid dejó de saber dónde estaba su hija de 12 años, Micaela Ortega. La nena había dejado una carta que decía: “Perdón, los extraño, voy a estar bien. No me busquen, voy a estar en la casa de una amiga en Ingeniero White”. Desde un perfil falso de Facebook -uno de los varios que administraba- Jonathan Luna, de 26 años, había engañado a Micaela: le hizo creer que era otra nena de 12 años y la invitó a su casa luego de que Ortega le contara que había discutido con su mamá. Cinco semanas después Micaela apareció muerta: Luna la había estrangulado y golpeado en la cabeza. En octubre del año pasado, Luna fue condenado a prisión perpetua: fue la primera vez que se llevó a cabo un juicio por grooming y femicidio en Argentina.Luna se había contactado con Micaela a través de un perfil de Facebook a nombre de “La Rochi de River”: otra nena de 12 a la que dejaban ir a bailar y faltar a la escuela y que convenció a Ortega de ir a su casa. “Te va a ir a buscar un primo mío”, advirtió Luna por chat de Facebook mientras se hacía pasar por “La Rochi de River”.La madre de MicaelaSegún la pericia, el femicidio de Micaela se produjo el mismo día en el que su mamá denunció la desaparición, aunque su cadáver apareció semanas después. Los investigadores dieron con Luna a través de las imágenes de cámaras municipales, de acceder a los chats de Facebook y de interceptar su teléfono: en su casa estaba el teléfono y la campera de Micaela. Mirá también Se hizo pasar por su hija de 11 años y atrapó al hombre que la acosaba por WhatsAppEn el juicio en el que se condenó a Jonathan Luna, la figura del grooming -el ciberacoso a menores de edad- resultó un agravante que, sumado a otros, derivó en la perpetua para el asesino. Fue la primera vez que un tribunal se pronunció sobre este delito.”El grooming puede llevar a la muerte como le pasó a Micaela, por eso hay que prevenir a los chicos en las escuelas y en las casas”, reflexiona ahora, casi dos años después del asesinato de su hija, Mónica Cid. “Hay que enseñarles a los chicos que cuando un mayor los contacta, no es para sacarlos de shopping: probablemente intente abusarlo, y puede tener el peor de los finales”, agrega.Jonathan Luna, el condenado Mirá también “Yo te voy a enseñar cómo se hace”, la frase de un violador que engañaba con perfiles falsos a sus víctimasEn la conversación que su hija sostenía con “La Rochi de River”, le contó que había discutido con su mamá: “Tengo una solución, gordita”, respondió Luna bajo su identidad falsa. Fue apenas antes de proponerle que ese primo la pasara a buscar. “Cuando yo era adolescente eran otros tiempos y las formas de poner límites a nuestros papás para que cedieran en las cosas que pedíamos eran otros, pero ahora todo se adelanta y hay mayores que se aprovechan de eso”, reflexiona Cid. “Yo siempre le dije a Mica que no podía hablar con desconocidos, pero siempre pensé que esos desconocidos estaban de la puerta para afuera, y no que se iban a meter en mi casa a través de pantallas”, dice, conmovida. Mirá también El acoso virtual, con falta de conciencia: 7 de cada 10 no saben lo que es el grooming

Fuente

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *