El Gobierno se reunió con la familia del mapuche muerto Rafael Nahuel y le ofreció ayuda

El gobierno ya tomó contacto con la familia del joven muerto el sábado pasado, Rafael Nahuel, en el marco de un operativo de Prefectura Naval en el predio ocupado de villa Mascardi, a 35 kilómetros de Bariloche. El ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich quiere evitar otro caso como el de Santiago Maldonado en todos los órdenes. La relación entre el Gobierno y Sergio y Germán Maldonado, hermanos del artesano muerto en Cushamen, trae oscuros recuerdos a los funcionarios de Bullrich. “Esa mala relación dificultó el proceso de investigación”, dicen de modo permanente fuentes de gobierno. Mirá también La muerte de Rafael Nahuel: el Gobierno insiste en que hubo “un enfrentamiento”En este caso, Bullrich envío a alguien de su entera confianza para tratar de tejer lazos con la familia del soldador. Este jueves, Daniel Barberis, secretario de Violencia Institucional del ministerio, se reunió por espacio de varias horas con la madre de Nahuel, Graciela Salvó, el padre del joven, Alejandro y su hermano Pablo.La idea es poner cuanto antes en marcha un Protocolo de Contención para la familia que abarca aspectos legales, económicos, psicológicos, sociales, entre otros. Mirá también La historia trágica de los Aigo: muerte mapuche con amparo K y festejo de Jones HualaEl funcionario no es ajeno al conflicto mapuche. Fue el encargado de realizar, en el marco de una investigación interna, los interrogatorios a los efectivos de Gendarmería Nacional que estuvieron el 1 de agosto en el interior de Cushamen, último lugar en que se vio con vida al tatuador. Barberis tiene un duro pasado guerrillero y durante la democracia se reconvirtió en un activo protagonista de organizaciones internacionales dedicadas a promover la paz.Barberis se encontró de lleno con un panorama de extrema pobreza, según le relató a Clarín. “Es una familia que necesita ayuda inmediata. Tiene problemas de dinero y trabajo muy serios y necesitan alimentos, solo para empezar. Son gente tranquila y humilde”, indicó el funcionario. Mirá también El nuevo paisaje de Villa Mascardi: colchones para los mapuches, un asado anti toma y turistas precavidosBarberis les ofreció a los Nahuel-Salvo un protocolo de contención que tiene a disposición su área del ministerio para manejar estos casos con el mayor equilibrio posible. El programa incluye asesoramiento legal a través de abogados especializados en temas de violencia institucional, líneas de ayuda alimenticia, económica y laboral de ser necesario, y seguimiento de las personas que integran el núcleo familiar.”Les ofrecimos apoyo Psicológico, Contención Social y orientación en los temas que vayan surgiendo y que necesiten evacuar en las distintas áreas de gobiernos para remover obstáculos de gestión”, detallo el funcionario ministerial.El primer encuentro en el humilde barrio de Nahuel Hue en el Alto de Bariloche tuvo una primera postal que sintetizó todo en un segundo. A su llegada en una camioneta al lugar, Barberis encontró al padre y al hermano trasladando a una yegua de tres años hacia un sector de pastoreo. Es una de sus posesiones más valiosas. La familia vive en un pequeña casilla sin ninguna comodidad. Mirá también Bariloche, blindada por el G20: temor a protestas mapuchesHace unos días Clarín trato de conversar con la madre pero prefirió mantenerse en el interior de su hogar.”Todas las posibilidades están abiertas y esperamos que ellos estén dispuestos a aceptar lo que podemos ofrecerles para transitar este momento tan delicado. En principio, y de modo personal, pensé, necesitan comer, tener tranquilidad para poder pensar adecuadamente”, relató Barberis.El funcionario dispuso de la compra de un pack de alimentos para ser entregados a la brevedad.La iniciativa iría un poco más lejos, Barbieri le propuso a Pablo tener una charla directa con la ministra Bullrich en las próximas horas. El hermano aceptó. La madre, por su lado, tiene dificultades para oír y se encuentra muy afectada por el fallecimiento de su hijo al punto que pasa días enteros llorando, le contó Pablo a Barberis.De fondo, hay una realidad todavía más compleja. El Gobierno teme que la familia pueda ser captada por organizaciones de derechos humanos o el propio Kirchnerismo como ya, concluyen en Seguridad, ocurrió al menos en parte con los Maldonado.”Fue traumático con Sergio y Germán. Nos sentamos a una mesa y el diálogo siempre fue difícil a pesar de nuestra predisposición”, reflexiona Barberis. Mirá también La Iglesia apoyó la mesa de diálogo por los mapuches, pero la negociación no avanzaLa familia Nahuel, de acuerdo a lo que indica el funcionario, se mostró accesible y durante la primera conversación de alrededor de tres horas con ellos, no manifestó quejas contra el gobierno de Mauricio Macri o la propia Bullrich.Esto ya venía evidenciándose en las declaraciones del padre, la madre y el hermano a la prensa local en la cual revelaron una profunda molestia contra los sectores más radicalizados mapuches que ocupan Mascardi. La hermana de Graciela, María Huala es una de las voceras de la comunidad Lafken Winkul Mapu. El padre del joven responsabilizó en primer término a la “policía” y le exigió al juez Gustavo Villanueva que proceda con la investigación hasta ahora pospuesta en el territorio tomado. En tanto que la madre apunto siempre en contra del movimiento Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), que responde a Facundo Jones Huala, hijo de Isabel Huala, otra familia radicada en el barrio Alto de Bariloche. Todos estos dichos fueron reiterados en su presencia, dijo el funcionario. Mirá también Liberaron al hermano de Jones Huala y al otro detenido el día que murió Rafael NahuelBarberis espera que los Nahuel continúen conversando con sus colaboradores una vez que el parta de Bariloche. Según trascendió, la madre ha decidido mantenerse a distancia del contacto con funcionarios, organismos de sociales o de derechos humanos, dejando esa tarea en los hombros de Pablo.

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