Una casa femenina y singular para vivir en familia

El comedor, de corte net, se equipó con una mesa de petiribí macizo y patas en V y sillas antiguas francesas retapizadas (Linos del Pacífico). En la pared, entre dos apliques con caireles antiguos, destaca una obra con flores (Sentido) y, más atrás, un perchero de madera de laurel (BinomioEl living comparte el mismo ambiente que el comedor. En primer plano, una biblioteca de petiribí con estantes laqueados en blanco acomoda objetos de deco, entre ellos, canastos (Binomio), cerámicas (Sentido) y objetos marroquíes. Detrás se enfrentan dos sofás con funda de lino (Mesopotamia) y almohadones (Sofía Recondo). Se acompañaron con un par de sillones con funda de arpillera de algodón (Compañía del Comercio) y una mesa ratona de madera guayubira con patas negras que descansan sobre una alfombra de pelo largo (Mihran).Junto al ventanal con barrales y cortinas de lino gris (Romina Devoto), una mesa lateral redonda con tapa de hierro y patas de petiribí (Las Marinas) contiene una lámpara con pantalla de lino y florero de cerámica.La cocina con diseño en U se mantuvo muy simple para dar protagonismo a la vista del jardín. Tiene mesada de granito y muebles de madera blancos. Un cuadro de fieltro calado con animales, unas jaulas de alambre (Binomio) y dos portabotellas de mimbre pintados de gris (Sentido) le ponen sazón, al igual que un mantel pintado a mano (Binomio) y que se extiende sobre la isla.El baño usa una cortina con volados en degradé del verde al blanco (Anthropologie) para acompañar el revestimiento de cerámicos blancos con guarda decorada y el mueble negro con bacha embutida y grifería FV (todo de Barugel).En la galería, un sofá de madera (Alejandra Hoeffner) con almohadones de tusor se acerca hasta una mesa rectangular de madera y rafia (comprada en remate) rodeada por sillas de jardín de hierro heredadas.La casita para aves se compró en el mercado de frutos de Tigre. Zoom Plano detalle para los cuencos con crasas y la frutera de cerámica (Ángeles Castro Corbat) que descansan sobre la mesa.Para el cuarto de los varones se eligieron dos camas de madera blanca (El Círculo de las Vitaminas) que se relacionan mediante una biblioteca de madera con estantes blancos (Binomio) que oficia como mesa de luz.La cama de la suite lleva un original respaldo tapizado en terciopelo batik (Linos del Pacífico) y canastos de mimbre (Falabella) como mesas para la lámpara de hierro y vidrio con pantalla de crochet (Binomio). La manta en degradé (Binomio) se acompañó con un pie de cama tejido en hilo de seda. Contra la ventana, un sillón heredado tapizado en chenille.El cuarto de la niña lleva una cama antigua de esterilla comprada en San Telmo, acolchado de tusor y almohadones de pana. La cortina de gasa de algodón con guarda tejida al crochet (Mesopotamia) cae sobre la mesa de luz patinada (Mercado de Pulgas de Dorrego).textos M. DENOY producción A. SANGUINETTILEA MÁS:Una construcción contemporánea, cálida y luminosaUn departamento chic y artesanal hecho a medida4 maneras de renovar tu casa

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