Selvática: un oasis gastronómico dentro de la jungla urbana

La selva irrumpe en un espacio carente de tranquilidad. Es un mundo dentro de otro mundo. No es temprano ni tarde, aunque afuera es de noche y adentro no existan los horarios. A lo lejos, una pareja disfruta una copa de vino mientras espera por su cena. La cena que ya escogieron y pueden contemplar a pocos metros, mientras se exhiben los pescados y mariscos frescos que comerán en pocos minutos.Guillermo es el dueño del lugar y se mantiene alerta. Camina entre las mesas y escucha a un hombre dubitativo: “¿Ceviche brasa?”, le pregunta a su mujer. “No te vas a arrepentir, pedilo”, le sugiere Guillermo, a quien le espera la sonrisa cómplice de su comensal: “Estaba riquísimo, voy a volver para probar el sushi”, le dice antes de irse.Selvática se ofrece como algo más que un lugar para comer. Una invitación a disfrutar de una exótica diversidad de sabores. Su propuesta es diferente, comenzando por el microclima que allí dentro se genera. Está ubicado dentro del centro comercial Palmas del Pilar. Al ingresar, invade la sensación del olvido: en ningún momento de la noche (o del día) aparece la idea de estar comiendo dentro de un shopping.”Hay múltiples explicaciones que le dan origen al nombre Selvática, porque más que una marca, nuestro desafío fue crear un concepto. Una de las principales es ser precisamente una selva en medio de la ‘jungla urbana’; es decir, un oasis en medio de la ciudad donde uno se encierra en un microclima a vivir sensaciones que van desde lo visual a lo gustativo, de lo sensorial a lo auditivo, atravesado por una experiencia culinaria holística”, sostiene Guillermo.Los platos son el transporte del viaje que agrupa sabores, aromas e ideas desconocidas. Los comensales se entregan a lo ignorado. La luz es tenue, la música es baja y las velas ambientan el lugar. Las hojas envuelven las paredes, mientras dos papagayos le regalan el color a Selvática. Estar en un shopping de compras lo vuelve más íntimo: inmerso en la comodidad y seguridad del parking del restaurante, la sensación de recurrir al placer interior permite apreciar aún más el oasis y la diversidad de su propuesta.Dos barras: en una, Vadinho Guimaraes, bartender del lugar, es parte del viaje. Expone tres tragos y desafía el paladar:Lacandona. Selva de México: Mezcal, jugo de limas, syrup de hibisco y jugo de sandía.Tikal. Selva de Guatemala. Botran Añejo, pulpa de mango y syrup de miel y canela.Darien. Selva de Panamá. Malibú, Drambuie, ananá en trozos y pulpa de maracuyá.En la otra, los sushi men son los padres del pescado y mariscos frescos que allí se exhibe para darle lugar a su magia y lograr las exquisitas combinaciones, con pulpo, atún, centolla y muchas variedades más. “Una propuesta gastronómica que se inspira en la cocina Asiática y Latina combinando ingredientes naturales de las selvas de los cinco continentes, especialmente los platos más tradicionales de la cocina fusión peruana-japonesa. Nuestra carta de platos y cócteles inundan de frescura, aroma y sensaciones un ambiente especialmente pensado para disfrutar en cualquier momento del día”, explica Guillermo.En Selvática hay vida para darle rienda suelta a los gustos: sentarse en la barra y entregarse a la combinación del vodka y las frutas. O situarse en la mesa para degustar un Catena Zapata DB Malbec-Malbec. También la fusión de ambas propuestas.Selvática recibe todos los fines de semana a prestigiosos empresarios, políticos, magistrados y deportistas que buscan allí la tranquilidad y exclusividad de compartir un lugar único con diversos y ricos platos.La vajilla que se ofrece también remite al alma del lugar: la selva. Es de cerámica rústica, la cual logra apreciarse en la oscuridad, otorgando la sensación de que ese determinado alimento proviene sin escalas desde la tierra a la mesa. “Es darle una vuelta a lo natural y orígenes de los alimentos, explorando ingredientes, especias y condimentos propios de regiones de amplia vegetación”, dice Guillermo, quien mantiene el perfil bajo y solo aparece para darle calidez a su restó.”Y el lugar elegido para el nacimiento de nuestra propuesta no es casual. Pilar es una de las zonas del país donde confluyen la más amplia diversidad social y cultural de la Argentina. Un espacio donde interactúa el mundo de los negocios en la semana con su importante Parque Industrial, con el relax y el ocio de los fines de semana. Pilar no solo es la capital mundial del Polo o el lugar con más canchas de golf de Argentina, sino también la localidad con mayor torneos de fútbol de aficionados. En esa diversidad cultural también buscamos ser un lugar de unión donde el mix va más allá de la fusión de platos o ingredientes, sino también de edades y personas que en definitiva todos buscan disfrutar del placer de una buena comida en un ambiente único”, concluye Guillermo.Y antes de partir, nos recomienda cuatro platos imperdibles para comenzar a disfrutar de un sabor especial, en un ambiente que propone algo único: crear un mundo distinto.Cuatro platos para disfrutarCeviche brasaPulpo a la brasa
Pescado blanco
Maíz chupillo
Chocho
Camote en tempura con salsa de maracuya
Palta
Criolla Peruana
Leche de tigreCunas de papaPapa andina
Mariscos salteados
Aji amarillo
Leche de coco
Pisco
LimaPalteaditoLaminas de pescado blanco
Ensalada de palta ahumada
Alcaparras
Cebollitas
Crocantes de batataRock Shrimps Langostinos crocantes
Miel de maracuya y siracha
Hilos de mandioca
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