Galgos libres: hace un año se prohibían las carreras de perros en la Argentina

Apenas habían pasado 40 minutos del 17 de noviembre de 2016 cuando, por dos votos, el proyecto que proponía la prohibición de las carreras de perros en todo el territorio argentino se convirtió en ley. Durante su tratamiento, en el tramo final de la sesión iniciada el mediodía anterior, se buscó que la actividad fuera reglamentada y algunos legisladores que no querían lograrla  pidieron la modificación del artículo segundo que establece penas de prisión de hasta 4 años para el que “organizare, promoviere, facilitare o realizare una carrera de perros, cualquiera sea su raza”. En los últimos minutos la ley caminó por una cornisa, pero no cayó. Mientras en el recinto sucedían distintos episodios en la calle cientos de personas esperaban por el ansiado resultado que terminó creando la Ley 27.330.”Esto fue un logro de toda la sociedad. Sin el apoyo de toda la gente los legisladores jamás hubieran votado y aprobado esta ley”, aseguró a Infobae  Inés Sánchez de Proyecto Galgo Argentina (PGA) , la organización que promovió el proyecto al que luego adhirieron otros grupos y asociaciones proteccionistas y animalistas del país.Galgos libres, un añoSi bien la ley nació ya arrancado el 17 de noviembre de 2016, la fecha en la que se inició la sesión de su tratamiento (el día anterior) es considerada como el día en que los galgos recuperaron su libertad, según rezan todas las publicaciones en las redes desde entonces.A un año del momento que quedará registrado como el de mayor trascendencia en la historia del animalismo, el balance de una de las impulsoras, Inés Sánchez: “Hoy (por el jueves) es un día de alegría, de recuerdos hermosos. A la distancia hay una mezcla de sentimientos: mucha nostalgia porque lo que hemos vivido ese día será difícil de repetir por todo lo que significó. Fue una jornada inolvidable, de muchos nervios y hasta comiendo frutas secas en el Congreso de la Nación (se ríe ante el recuerdo del ir y venir con almendras en las manos)… Esto no se olvida más. Esto es un recuerdo que nos va a acompañar a todos los que estuvimos implicados mientras vivamos”.El largo camino comprendió poco más de tres años y en primer lugar llegó a manos de la senadora Magdalena Odarda que tuvo a su cargo introducir y defender el proyecto, difundido con el hashtag #StopGalgueros, en la Cámara Alta. “A las pocas semanas de ser presentado, logramos el dictamen y su media sanción por unanimidad”, señaló Odarda a Infobae y recordó: “El proceso en Diputados fue mucho más largo e intenso y estuvo acompañado de muchas amenazas contra quienes impulsamos esta iniciativa”.Tras  la media sanción el proyecto pasó por dos comisiones de la Cámara de Diputados y finalmente entró al recinto para ser tratada en la sesión del 16 de noviembre de 2016. Fue la diputada Gabriela Burgos quien lo presentó y defendió junto a otros legisladores, entre ellos Daniel Lipovetzky. Luego del tenso debate que superó una hora, finalmente (y con margen muy estrecho), el proyecto salió convertido en la Ley 27.330 de Prohibición de Carreras de Perros en todo el territorio nacional.Esa noche por primera vez en la historia del Congreso de la Nación se habló de los perros, y de los animales en general, como sujetos de derechos y de seres con sintiencia. Además, varios legisladores en sus intervenciones destacaron que “es hora de cambiar de paradigma” respecto a la visión sobre los demás animales.El punto de partida de esta ley, impensado en ese momento, fue una manifestación que pedía el cierre del  zoológico de Colón, provincia de Buenos Aires, a 287 kilómetros de CABA. A ese reclamo se sumaron vecinos y alguien pidió ayuda a ese grupo para que también hiciera algo para terminar con la tortura a la que se sometían a los galgos obligados a correr. Esa fue la primera vez que se escuchó sobre el tema. Tras ello, comenzaron las investigaciones, al mejor estilo serie norteamericana. Cada cosa que las proteccionistas descubrían era más inconcebible que la otra. Ese camino ya no tendría retorno.Cuando las acciones bárbaras comenzaron a difundirse a través de las redes Infobae se hizo eco de inmediato siendo el primer medio nacional en darle difusión a través del blog #CosasDeAnimales. Cuando eso tomó estado público comenzaron las amenazas de los “galgueros”.¿Qué se descubrió de ese “mundo”? Que lo mínimo que allí pasaba, a nivel humano, eran las apuestas ilegales y el juego clandestino, pero había más, el horror: perros drogados, con los musculosos crecidos debido al exceso de la aplicación de esteroides. Los perdedores eran descartados como basura y aparecían muertos en la vera de las rutas o colgados de algún árbol. Las perras (al igual que las hembras de otras razas) eran obligadas a reproducirse como meras máquinas “creadoras” de perros corredores. La realidad de los galgos golpeaba con tal dureza que toda la sociedad asumió el compromiso de pelear por ellos.Fue tal la conmoción social que personalidades del espectáculo, la farándula y de la política comenzaron a hacerse eco del reclamo y hasta adoptaron galgos rescatados y contaron en los medios sus historias. Incluso el presidente Mauricio Macri y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, salieron a pedir por la ley. Pero también crecía la incomodidad de la otra parte de esta historia y las amenazas cada vez eran peores.El balance del primer año de la ley 27.330A un año de uno de los mayores logros del animalismo, Sánchez hizo un balance: “Es más que positivo para PGA porque las carreras, sin bien no han desaparecido en su totalidad  han disminuido entre un 80 y 90 por ciento porque tener leyes penales punitivas desalientan las actividades. Soñamos con que se eliminen el 100% y seguimos trabajando para lograrlo”.En el mismo tono, la senadora Odarda señaló:”Lo más importante de la Ley 27.330 es que fue producto de la movilización ciudadana, eso le dio mucha legitimidad. La sociedad ya no tolera más el trato cruel con los animales”. Además, sostuvo que “eso se confirma cuando vemos que, desde la sanción de la ley, las carreras han bajado entre un 80 y un 90% y la Justicia está actuando en 20 causas, con varios organizadores procesados”.Cuál es la realidad actual de los galgosPese a la prohibición que ya cumplió un año, cada tanto se realizan carreras clandestinas en Argentina. Cada vez que se realizan las denuncias se realizan los operativos pertinentes y se secuestran a los perros. Aunque quienes infringen la ley no se detienen allí. La responsabilidad también recae en el compromiso social y en el personal de la justicia.”Nos gustaría que hubiese más compromiso de la gente. Que cuando alguien se entere que en su lugar están corriendo perros que llame a la policía, al 911 o que nos avise así nosotros denunciamos, como hacemos siempre”, pidió Sánchez.Agregó: “Todos los fines de semana llamamos a las comisarías, a las fiscalías , a las jefaturas de policía, sin excepción desde hace 3 años. Antes llamábamos para denunciar juego clandestino y logramos suspender cientos de carreras en Argentina antes de la ley nacional. Entonces nos gustaría que la gente se anime a llamar y que denuncie; y si no se animan que no dejen avisarnos porque haremos todo lo que esté a nuestro alcance”.Lo que más aqueja a las organizaciones animalistas y proteccionistas es lo que sucede en los países vecinos:  “Lo que nos preocupa mucho es la situación en los países vecinos, principalmente en Chile y Uruguay, y Brasil en menor medida”, respondió Sánchez y agregó: “Los galgueros están organizados y se van cada fin de semana de a miles a correr a los países vecinos donde no hay ningún tipo de prohibición. Van tranquilamente y se llevan a los galgos. Los siguen criando para explotarlos en los países vecinos, por eso estamos trabajando arduamente para lograr en esos países la prohibición en un futuro no muy lejano. Ese es nuestro próximo objetivo”.LEA MÁS: El inicio de la etapa final de las carreras de perros en ArgentinaTres conmovedoras historias de galgos rescatados

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