Un espectáculo para deleitar la vista

Los primeros ejemplares de teros y bandurrias ya empezaron a mostrarse en el deslumbrante paisaje del noroeste de Chubut, para empezar a perfilar la temporada de observación de aves. La mejor época del espectáculo de colores y trinos estridentes transcurre entre fines de septiembre y mediados de enero y se puede disfrutar en los alrededores de Esquel, a través de las salidas organizadas por experimentados guías.Un ejemplar de cóndor, típica ave de la región cordillerana, cerca de Esquel, Chubut (foto de www.esquelaves.blogspot.com).Las especies acuáticas y sus nidos se hacen notar especialmente en la zona de lagunas, frecuentada por flamencos, biguáes, cisnes de cuello negro y los laboriosos macáes, que construyen sus nidos sobre el agua, sujetados a las ramas de la orilla.En la estepa suelen verse choiques y martinetas, mientras en el bosque andino patagónico es posible ser sobrevolados por bandadas de chucao y huet huet. Pero esta experiencia tiene lugar para más sorpresas. Es común que, mientras el ornitólogo transmite nociones acerca de vegetación y fauna autóctonas, ambientes naturales e historia, la charla se interrumpa abruptamente por el vuelo de un cóndor, la presencia de un martín pescador o el picoteo de un pájaro carpintero, que cava la corteza de un árbol en busca de alimento en un bosque de ñires y lengas.Salida guiada de observación de aves cerca de Esquel, Chubut (foto de www.esquelaves.blogspot.com).En las zonas cordilleranas cubiertas por la vegetación, donde las aves se mimetizan con el tupido follaje, lo más indicado es acallar las voces y aguzar el oído. Sin embargo, para no lamentarse después de una excursión por el Parque Nacional Los Alerces, conviene estar equipados con binoculares y cámara de fotos. En el momento menos esperado, sobre cualquiera de las escalas del sendero -como Puerto Chucao, el mirador de los rápidos del río Menéndez, Puerto Mermoud o el lago Verde- puede llegar a posarse un rayadito, un picaflor rubí, un pato de los torrentes, quetros, hualas o comesebos. A no preocuparse: dotados de una infinita paciencia, los guías ayudan a identificar cada especie con precisión.Tres águilas posadas cerca de Esquel, Chubut (foto de www.esquelaves.blogspot.com).MiniguíaCómo llegar. Desde Buenos Aires hasta Esquel son 1.866 km por Riccheri, Autopista a Cañuelas, ruta 3 hasta Trelew y rutas 25 y 62 hasta Tecka y 40; 5 peajes, $ 100.Aerolíneas vuela de Aeroparque a Esquel los domingos a las 9.10 (2 hs. 30’ sin escala); ida y vuelta con impuestos, desde $ 7.919.Bus coche cama Crucero del Norte de Retiro a Esquel (27 hs.), $ 2.200 ida.Dónde alojarse. Habitación doble con desayuno, TV cable, wi-fi y caja de seguridad en el hotel Sol del Sur, $ 1.300; Superior interna, $ 1.700; con vista a la calle, $ 1.950; cochera, $ 80 (www.soldelsurhotel.com.ar).Cuánto cuesta. Salida de observación de aves con el guía Luis Carrizo (6 a 8 hs.), $ 1.800 a $ 2.200 (02945- 15403356 / caritzo@gmail.com).Dónde informarse. (02945) 45-1927/3145/5652.infoturismo@esquel.gov.arwww.esquel.tur.arwww.esquelaves.blogspot.com www.coadiucon.blogspot.com.ar

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