El desarrollo sostenido, un real desafío

La Argentina tiene todas las condiciones para volver a crecer y hacerlo en forma sostenida. Aún cuando en el plano internacional los ciudadanos y los agentes económicos asumen que este año se verificará una reconfiguración del escenario político global, las tendencias que se avizoran permiten ser optimistas respecto de nuestras posibilidades para sentar las bases de un proceso de desarrollo.Estados Unidos y Europa están creciendo ya sobre fundamentos más sólidos, más allá de las incertidumbres que puede generar el calendario electoral que se viene desarrollando en esas regiones. Estados Unidos no sólo emerge a tasas más que aceptables respecto del período de la crisis de 2008 sino que se encuentra virtualmente en situación de pleno empleo. En la Unión Europea las proyecciones de crecimiento para este ejercicio y el próximo oscilan entre el 1,7 y el 1,8%.Si las grandes economías se recuperan habrá más oportunidades comerciales para la Argentina. Las negociaciones avanzadas entre el Mercosur y la Unión Europea se orientan en esa dirección.Pero para no dejar pasar el tren de un mundo que supera la recesión es necesario afianzar consensos internos sobre cuestiones fundamentales. Se trata, sencillamente, de que todos los sectores puedan encontrar espacios de confluencia para trabajar sobre los siguientes ejes con miras al futuro: – Aumentar la tasa de inversión respecto del PBI. En la última década ese ratio osciló en torno del 20%, inferior al que exhiben países de la región como México, Colombia, Chile o Bolivia. Sería esencial un incremento de al menos diez puntos en los próximos años para motorizar un firme proceso de desarrollo. En materia energética, por ejemplo, recuperar el autoabastecimiento perdido no es una utopía. La gestión actual para mejorar la competitividad es vital de cara a ese objetivo.- Movilizar las fuerzas productivas, con énfasis en la creación de empleo y en la preservación del poder adquisitivo del salario. La Argentina tiene recursos, condiciones y políticas para que esa meta sea una realidad.- Profundizar las políticas de inclusión y atención de los sectores más vulnerables, que a la vez se verán favorecidos por la recomposición de la actividad productiva y la generación de alternativas de inserción laboral y social.Pensamos el desarrollo como un proceso integrador, federal, que apunte simultáneamente a recrear el mercado interno y a ganar inserción en el ámbito internacional, donde se advierte una predisposición cada vez más favorable respecto de las posibilidades con que cuenta la Argentina.Nuestro país es una tierra de paz y lo seguirá siendo. Cuenta con instituciones estables y reglas de juego claras. Tiene valores democráticos compartidos y compromiso con el medio ambiente. Innovar, planificar, anticipar, ejecutar y acompañar son capítulos de una gestión que no se encadena a un preconcepto ideológico.El desarrollo sostenido es un camino indispensable que ya comenzamos a recorrer.Humberto Schiavoni es presidente del PRO. Director ejecutivo de Yaciretá.

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